Por qué suspende Filosofía quien intenta memorizarla
El error de septiembre es tratar Filosofía como una asignatura de datos. Te aprendes que Platón dividía la realidad en dos mundos, que Descartes dudaba de todo y que Hume era empirista, llegas al examen… y te encuentras con una pregunta que dice "¿Somos realmente libres? Argumenta tu respuesta". Ahí la lista de nombres no te salva.
Filosofía mezcla tres tareas que el cerebro procesa de forma distinta: entender ideas abstractas (qué es el conocimiento, la libertad, la justicia), comentar textos (leer a un autor y explicar qué dice y por qué) y argumentar (defender una tesis con razones ordenadas). El currículo oficial de la materia organiza precisamente sus saberes en torno a competencias de razonamiento y argumentación, no de memoria; puedes consultarlo en el BOE — Real Decreto 243/2022.
La consecuencia práctica es clara: memorizar sirve de poco si no sabes usar lo memorizado. Un alumno que entiende de verdad tres corrientes y sabe enfrentarlas saca más nota que otro que ha memorizado diez y no puede razonar con ninguna.
Los tres frentes de Filosofía y cómo estudiar cada uno
No estudies "Filosofía": estudia conceptos, comentario de texto y argumentación, cada uno con su método. Mezclarlos en una relectura de apuntes es lo que no funciona.
| Frente | Qué incluye | Cómo se estudia de verdad |
|---|---|---|
| Conceptos y corrientes | Racionalismo y empirismo, dualismo, ética, teoría del conocimiento, los grandes autores | Explicar cada idea con tus palabras y un ejemplo cotidiano; enfrentar dos posturas para ver dónde chocan |
| Comentario de texto | Fragmentos de autores: identificar la tesis, los conceptos clave y la corriente a la que pertenecen | Practicar con textos reales, subrayando la idea principal antes de escribir nada |
| Disertación / argumentación | Defender una postura ante una pregunta abierta, con introducción, tesis, argumentos y conclusión | Escribir disertaciones enteras y corregirlas; no basta con "saber" la respuesta, hay que ordenarla |
La clave es que cada frente rinde con un ritmo distinto: los conceptos piden poco cada día (como un idioma), mientras que el comentario y la disertación solo mejoran escribiendo. Nadie aprueba la parte de argumentar leyendo argumentos ajenos, igual que nadie aprende a nadar viendo vídeos.
Cómo hacer una disertación filosófica paso a paso
La disertación es la prueba que más asusta y la que más nota reparte, porque premia el razonamiento por encima del dato. Vamos con una pregunta clásica: ¿Somos libres o estamos determinados? Así se construye una respuesta que saca nota:
- Plantea el problema en la introducción. No definas "libertad" de diccionario: convierte la pregunta en un dilema real. "Sentimos que elegimos, pero cada decisión tiene causas previas que no elegimos —la educación, los genes, el momento—. ¿Hasta dónde llega entonces nuestra libertad?"
- Fija tu tesis. Mójate con una postura clara: por ejemplo, "defenderé que somos libres en un sentido limitado: no elegimos las circunstancias, pero sí cómo responder a ellas".
- Da dos o tres argumentos ordenados. Aquí entran los autores, pero como herramienta, no como adorno: el determinismo sostiene que todo efecto tiene una causa anterior, así que también nuestras decisiones; frente a él, una postura compatibilista defiende que ser libre no es no tener causas, sino actuar según la propia deliberación.
- Incluye una objeción y respóndela. Es lo que distingue un 6 de un 9: "Se podría objetar que, si mis deseos también están causados, mi 'elección' es una ilusión. Respondo que la libertad relevante no es la ausencia de causas, sino la ausencia de coacción externa".
- Cierra con una conclusión que recoja el recorrido. No repitas la introducción: sintetiza a qué has llegado y por qué, retomando la pregunta inicial.
Fíjate en que no hemos "soltado" a ningún autor: los hemos usado para sostener una idea. Esa es la diferencia entre aprobar y destacar en Filosofía.
El comentario de texto: cómo no quedarte en blanco
El otro formato estrella es el comentario de un fragmento. El bloqueo típico es empezar a escribir sin haber entendido el texto, y acabar parafraseándolo. Sigue este orden y no te quedas en blanco:
- Lee dos veces antes de escribir. La primera para el sentido general; la segunda, subrayando la tesis (la idea que el autor defiende) y los conceptos clave.
- Sitúa el texto. ¿De qué trata: conocimiento, ética, política, realidad? ¿Con qué corriente encaja lo que dice? No hace falta acertar el autor exacto: importa reconocer el tipo de problema.
- Explica, no parafrasees. "El autor dice que…" seguido de la misma frase en otras palabras no vale. Explica por qué lo dice y qué implica.
- Relaciona y valora. Conecta la idea con otra corriente que la discuta y termina con una valoración razonada, no con "estoy de acuerdo porque sí".
Un truco que funciona: antes de redactar, resume la tesis del texto en una sola frase con tus palabras. Si no puedes, es que aún no lo has entendido, y ese es el momento de releer, no de escribir.
Los errores que más nota quitan (visto desde la corrección)
Cuando se corrige un examen de Filosofía, la mayor parte de los puntos perdidos no vienen de no saber, sino de fallos de método que se repiten curso tras curso:
- Contar la vida del autor en lugar de sus ideas. Que Descartes fuera francés y militar no suma; su método de la duda, sí.
- Parafrasear el texto sin explicarlo. Repetir el fragmento con sinónimos demuestra que lo has leído, no que lo has entendido.
- No mojarse en la disertación. Una respuesta que expone las dos posturas y no defiende ninguna deja media pregunta sin hacer: se pide argumentar, no resumir.
- Usar autores como decoración. Nombrar a Kant sin conectar su idea con el argumento no aporta; los correctores lo detectan al instante.
- Confundir opinión con argumento. "Yo creo que sí" no es filosofía; "sostengo que sí porque…" seguido de razones, sí.
Ninguno es cuestión de inteligencia: son hábitos. Cambiar "contar" por "explicar" y "opinar" por "argumentar" sube la nota sin estudiar un tema más.
Cuándo vale la pena un profesor particular de Filosofía
Filosofía tiene un problema de continuidad: cada corriente se entiende mejor sobre las anteriores, así que una laguna del primer trimestre —no saber distinguir racionalismo de empirismo, por ejemplo— se arrastra hasta la ética del final de curso y no para de crecer. Por eso lo que de verdad cambia la nota no es un empujón la víspera del examen, sino un acompañamiento estable de septiembre a junio: alguien que te enseñe a argumentar y a comentar textos con método y corrija tus disertaciones cada semana, con el mismo profesor y el mismo ritmo. Nuestro plan anual de Bachillerato va justo en esa línea: sin permanencia, a plazos sin intereses y con descuento por pago adelantado, para que la continuidad no dependa de decidir mes a mes.
Si prefieres probar antes de comprometerte con el curso entero, puedes empezar con una primera clase al 50% de descuento: sirve para ver cómo trabaja el profesor y detectar si lo que se te atraganta es entender las corrientes, comentar los textos o construir la disertación. En Eurekademy tenemos 4,8★ en Google y 1.000+ alumnos, y muchas familias la usan como puerta de entrada en septiembre para decidir con calma después.
Preguntas frecuentes
¿Hay que memorizar mucho para aprobar Filosofía?
Menos de lo que crees. Necesitas conocer las corrientes y los autores principales, pero el examen no premia recitarlos, sino usarlos para argumentar y comentar textos. Un alumno que entiende bien cuatro ideas y sabe enfrentarlas saca más nota que otro que ha memorizado el temario entero sin poder razonar con él. Prioriza entender sobre acumular.
¿Cómo empiezo una disertación sin quedarme en blanco?
No definas el concepto de diccionario: convierte la pregunta en un dilema real con dos caras. Por ejemplo, ante "¿somos libres?", plantea la tensión entre que sentimos que elegimos y que cada decisión tiene causas previas. Con el problema bien planteado, la tesis y los argumentos salen solos. La introducción no es un adorno: es la que ordena todo lo demás.
¿Filosofía es una asignatura de ciencias o de letras?
Es una materia común de 1º de Bachillerato, así que la cursan todos los alumnos, sean de ciencias o de letras. No es "de letras" en el sentido de memorizar: exige razonamiento lógico y precisión, algo que también entrena a quien viene de ciencias. La destreza que más pesa es argumentar bien, y esa sirve en cualquier modalidad.
¿Cuánto tiempo hay que dedicarle a la semana?
En Bachillerato, entre 2 y 3 horas semanales repartidas suele bastar si son de calidad. Lo decisivo no es el total, sino el tipo de trabajo: 15 minutos de conceptos varios días más una disertación o un comentario escritos y corregidos rinden mucho más que releer apuntes una tarde entera antes del examen.