Examen de Lengua de selectividad — Asturias 2025
Examen oficial de Lengua de la selectividad (PAU/EBAU) de Asturias, convocatoria 2025: enunciado completo, solución y descarga en PDF.
Enunciado del examen
Prueba de acceso a la Universidad (PAU)
CURSO 2024-25
LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA II
Responda en el pliego en blanco a cinco de las seis preguntas propuestas. En el caso de que se le ofrezcan opciones, A o B, responda a todas las cuestiones de solo una de ellas. Todas las preguntas se
calificarán con un máximo de 2 puntos.
Agrupaciones de preguntas que sumen más de 10 puntos o no coincidan con las indicadas conllevarán la anulación de la(s) última(s) pregunta(s) seleccionada(s) y/o respondida(s).
TEXTO
Sin conexión
Hubo en España una generación de jóvenes, hijos de proletarios, labradores, albañiles, obreros,
que pudo acceder a la universidad gracias a un sistema de becas y al esfuerzo de unos padres
deseosos de que su prole conquistara el horizonte de la cultura que la libraría de una vez de la
pobreza hereditaria. Ir a la universidad significaba un cambio de estatus.
En general, este salto se dio en nuestro país en los años ochenta del siglo pasado. Aquellos
esforzados progenitores se sentían muy orgullosos. Oías a un taxista decir que su hija estaba
estudiando románicas en Frankfurt; cualquier campesino presumía de que su hijo era biólogo,
médico o arquitecto. Padres e hijos de aquella generación confluían en la mesa de la cocina a la
hora de comer. Unos venían de la huerta con la azada al hombro, otros regresaban de la facultad
con los libros bajo el brazo. Sobre el mantel de hule, la madre dejaba el plato de sopa que unos y
otros consumían sin hablar o hablando poco, solo lo necesario. Salvo de cosas rudimentarias de la
vida, ya no tenían nada que decirse. La cultura los había desconectado. Durante siglos los padres
habían transmitido sus experiencias y conocimientos a los hijos, pero llegó un momento en este país
en que estos hijos comenzaron a saber más que sus padres, un hecho que hoy se repite de nuevo.
La avalancha digital ha pillado por la espalda a aquellos hijos de proletarios que accedieron a la
universidad en los años ochenta y los ha convertido en seres analógicos que se ven ahora obligados
a callar, a escuchar, y a creer a sus hijos y a sus nietos cuando en la sobremesa les explican el
mundo en que viven, donde las cosas son y no son al mismo tiempo, bajan hacia arriba y suben
hacia abajo. Si hoy el conocimiento se expresa con los dedos sobre un teclado, basta con fijarse
cómo los mueven unos y otros para saber que existe un abismo entre ellos.
MANUEL VICENT. El País. 12-11-2023
Pregunta 1. Resumen e interpretación del texto anterior (2 puntos)
Opción A
A.1) Resumen del texto. (1 punto)
A.2) Interpretación del texto. Explique qué quiere transmitir el autor con la siguiente frase (1 punto):
«Padres e hijos de aquella generación confluían en la mesa de la cocina a la hora de comer. Unos
venían de la huerta con la azada al hombro, otros regresaban de la facultad con los libros bajo el
brazo. Sobre el mantel de hule, la madre dejaba el plato de sopa que unos y otros consumían sin
hablar o hablando poco, solo lo necesario».
Opción B
B.1) Resumen del texto. (1 punto)
B.2) Interpretación del texto. Explique qué quiere transmitir el autor con la siguiente frase (1 punto):
«los ha convertido en seres analógicos que se ven ahora obligados a callar, a escuchar, y a creer a
sus hijos y a sus nietos cuando en la sobremesa les explican el mundo en que viven, donde las
cosas son y no son al mismo tiempo, bajan hacia arriba y suben hacia abajo».
Pregunta 2. Reformulación léxica (2 puntos)
Opción A. Reformulación léxica del siguiente fragmento del texto anterior:
«Salvo de cosas rudimentarias de la vida, ya no tenían nada que decirse. La cultura los había
desconectado».
Opción B. Reformulación léxica del siguiente fragmento del texto anterior:
«pudo acceder a la universidad gracias a un sistema de becas y al esfuerzo de unos padres
deseosos de que su prole conquistara el horizonte de la cultura que la libraría de una vez de la
pobreza hereditaria».
Pregunta 3. Análisis morfológico (2 puntos)
Opción A. Análisis morfológico de las expresiones subrayadas en este fragmento del texto anterior:
«Salvo de cosas rudimentarias de la vida, ya no tenían nada que decirse. La cultura los
había desconectado. Durante siglos los padres habían transmitido sus experiencias y
conocimientos a los hijos, pero llegó un momento en este país en que estos hijos comenzaron a
saber más que sus padres, un hecho que hoy se repite de nuevo».
Prueba de acceso a la Universidad (PAU)
CURSO 2024-25
Opción B. Análisis morfológico de las expresiones subrayadas en este fragmento del texto anterior:
«Hubo en España una generación de jóvenes, hijos de proletarios, labradores, albañiles, obreros,
que pudo acceder a la universidad gracias a un sistema de becas y al esfuerzo de unos padres
deseosos de que su prole conquistara el horizonte de la cultura que la libraría de una vez de la
pobreza hereditaria. Ir a la universidad significaba un cambio de estatus».
Pregunta 4. Comentario sintáctico (2 puntos)
Opción A. Comentario sintáctico del siguiente fragmento del texto anterior:
«cualquier campesino presumía de que su hijo era biólogo, médico o arquitecto».
Opción B. Comentario sintáctico del siguiente fragmento del texto anterior:
«La avalancha digital ha pillado por la espalda a aquellos hijos de proletarios que accedieron a la
universidad».
TEXTO LITERARIO PARA COMENTAR
A la niña no la tiran los libros y yo la alabo el gusto, porque, en definitiva, ¿para qué va a estudiar una
mujer, Mario, si puede saberse? ¿Qué saca en limpio con ello, dime? Hacerse un marimacho, ni más ni
menos, que una chica universitaria es una chica sin femineidad, no le des más vueltas, que para mí una
chica que estudia es una chica sin sexy, no es lo suyo, vaya, convéncete. ¿Estudié yo, además? Pues
mira, tú no me hiciste ascos, que, a la hora de la verdad, con todo vuestro golpe de intelectuales, lo que
buscáis es una mujer de su casa, eso, y no me digas que no, que menudos ojos de carnero degollado me
ponías, hijo, que dabas lástima, y, en el fondo, si me conoces en la Universidad, hubieras hecho fu, como
el gato, a ver, que a los hombres se os ve venir de lejos y si hay algo que lastime vuestro amor propio es
tropezar con una chica que os dé ciento y raya en eso de los libros. Mira Paquito Álvarez sin ir más lejos,
cada vez que empleaba mal una palabra y yo le corregía se ponía loco, aunque aparentase echarlo a
broma, ya, ya, bromas, claro que Paco procedía de un medio artesano1 y encajaba mal los golpes, eso
también es verdad. ¿Sabes lo que decía mamá a este respecto? Decía, verás, decía, «a una muchacha
bien, le sobra con saber pisar, saber mirar y saber sonreír y estas cosas no las enseña el mejor
catedrático». ¿Qué te parece? A Julia y a mí nos hacía andar todas las mañanas diez minutos por el
pasillo con un librote en la cabeza y decía con mucha guasa, «¿veis como los libros también pueden
servir para algo?» Pues, lo que oyes, saber pisar, saber mirar y saber sonreír, no cabe, me parece a mí,
resumir el ideal de femineidad en menos palabras. [...] Si Menchu saca la reválida de cuarto la próxima
convocatoria, ya está bien, que hay muchas que a los 18 años todavía no han empezado el grado, para
que te enteres, ahí tienes a Mercedes Villar, y no es tonta. Y cuando acabe, si Dios me da medios, que
esa es otra, la lanzaré2, en cuanto se quite el luto3, fíjate, que no es cosa de desperdiciar los mejores
años, pero nada de trabajar, otra manía que Dios te haya perdonado, Mario, porque ¿desde cuándo
trabajan las señoritas? Si en tu mano estuviera, la gente bien iríamos de tumbo en tumbo hasta
confundirnos con los artesanos, que la niña no tendrá necesidad de eso, cariño, viviremos modestamente,
eso sí, pero con una modestia digna, que más vale una modestia digna que un confort alcanzado a
cualquier precio. [...] lo que pasa es que ahora os ha dado la monomanía de la cultura y andáis
revolviendo cielo y tierra para que los pobres estudien, otra equivocación, que a los pobres les sacas de
su centro y no te sirven ni para finos ni para bastos, les echáis a perder, convéncete, en seguida quieren
ser señores y eso no puede ser, cada uno debe arreglárselas dentro de su clase como se hizo siempre,
que me hacéis gracia con esa campaña de El Correo4, que yo no sé como no lo cierran de una vez, la
verdad, para que todos los chicos, ricos y pobres, puedan ir a la Universidad, menudo lío, que eso es una
sandez, y perdona mi franqueza, algún día me darás la razón.
MIGUEL DELIBES, Cinco horas con Mario
1 medio artesano: ‘clase obrera’.
2 lanzar: ‘presentar en sociedad a una persona’.
3 luto: ‘periodo sin actividad social para mostrar respeto a un fallecido’.
4 periódico de la época, de ideología católica, pero de línea aperturista.
Pregunta 5. Comentario del fragmento anterior de Cinco horas con Mario, de Miguel Delibes
(2 puntos)
Opción A. Responda a estas cuestiones relativas al texto anterior:
A.1) Identifique el tema del fragmento. (1 punto)
A.2) Caracterice a los personajes principales que aparecen en este fragmento. (1 punto)
Opción B. Responda a estas cuestiones relativas al texto anterior:
B.1) Identifique el tema del fragmento. (1 punto)
B.2) ¿Hay algún pasaje del texto donde la protagonista utiliza la ironía? ¿Con qué finalidad la usa?
(1 punto)
Pregunta 6. Cuestión relativa al fragmento anterior de Cinco horas con Mario, de Miguel Delibes
(2 puntos)
Comente –razonadamente y empleando ejemplos– dos rasgos presentes en el texto que permitan justificar
que pertenece a la producción novelística de Miguel Delibes o a la novela experimental de los años 60.
Prueba de acceso a la Universidad (PAU)
CURSO 2024-25
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